Hace algunas semanas Christian Nodal en un concierto dijo que atravesaba por ciertos problemas que le impedían hasta ser propietario hasta de su propio nombre pero que a partir de ese momento sería El Forajido.
“Mi imagen no es mía, mi nombre no es mío ni mi música es mía, pero mi corazón y mi voz siempre van a ser de ustedes”, esas fueron las palabras textuales del sonorense.
La solicitud de Nodal, presentada con el expediente 3606840, no llegó sola: detrás hay una disputa más profunda por el control de su propia identidad artística.
Pro ahora al intentar registrar El Forajido como nueva marca, se topó con otro problema, Grupo Forajido le pone un alto ante el IMPI con una oposición formal respaldada por más de 30 años de trayectoria y un registro vigente hasta 2034.
La marca Christian Nodal no le pertenece al cantante: fue registrada en 2016, cuando tenía 17 años, por su padre y entonces mánager, Jaime González, a través de la empresa JG Music.
Y como los problemas ya se venían dando en Christian y su padre, este último en enero de 2026, decidió renovar esa titularidad por diez años más, hasta 2036. Eso significa que Nodal no puede usar su propio nombre en conciertos, discos o campañas publicitarias sin autorización familiar.
La verdad el cantante no la está pasando nada bien, aunque trabajo no le ha faltado, pero sentimos que el papá no se va a quedar cruzado de brazos, no va a perder tan fácilmente la gallina de los huevos de oro.