Transportistas han denunciado un incremento en los ataques con piedras registrados en distintos tramos de la carretera México–Tuxpan, una modalidad delictiva que representa un riesgo para la integridad de conductores de carga y automovilistas particulares.
De acuerdo con los reportes del gremio, durante las noches sujetos desconocidos arrojan objetos contundentes desde puentes o zonas con escasa iluminación, con la aparente intención de dañar parabrisas y obligar a los vehículos a detenerse.
Una vez que las unidades reducen su marcha o se detienen, los agresores aprovechan para cometer asaltos con violencia.
La situación ha encendido las alertas entre el sector transportista y usuarios de la vía, quienes señalan que estos hechos se concentran en puntos con baja presencia policial y piden reforzar la vigilancia para prevenir nuevos incidentes.