La presencia de ejemplares muertos del llamado pez diablo en las orillas del río Calabozo, en el municipio de Huautla, ha causado sorpresa e inquietud entre habitantes de las comunidades de Tamoyón y Banderas, debido a que se trata de una especie invasora que no había sido observada anteriormente en la zona.
De acuerdo con pobladores, los peces quedaron expuestos tras las intensas lluvias que incrementaron el caudal del río y, posteriormente, al descender el nivel del agua.
La situación llamó la atención de los habitantes, quienes observaron varios ejemplares muertos sobre las márgenes del afluente.
Mientras algunos relacionaron el fenómeno con creencias populares y lo interpretaron como un posible presagio de malos tiempos o desastres naturales, otros expresaron preocupación por la llegada de una especie conocida por alterar los ecosistemas acuáticos y desplazar a la fauna nativa.
La aparición del pez diablo ha generado inquietud entre la población, que solicita atención de las autoridades ambientales para evaluar el impacto que esta especie podría tener en el equilibrio ecológico de la región.