El arroyo municipal que cruza la calle Ayuntamiento y la carretera federal Huejutla-Tamazunchale, en San Felipe Orizatlán, presenta un grave problema de contaminación debido a descargas de aguas negras provenientes de registros dañados, así como a la acumulación de residuos sólidos.

Habitantes de la zona señalan que el deterioro ha sido paulatino. Don Mariano, vecino de 70 años, recordó que anteriormente el arroyo mantenía un flujo constante y agua limpia. Sin embargo, aseguró que, con el paso del tiempo, intervenciones en la parte alta y las descargas de drenaje provocaron que el cauce comenzara a secarse y a oscurecerse.

Comentó que durante la temporada de lluvias el arroyo recupera temporalmente su caudal y mejor apariencia, pero el efecto dura solo algunos días antes de volver a disminuir el nivel del agua.

Además, vecinos advierten que los olores son intensos e insoportables en algunos momentos, debido al estancamiento y acumulación de desechos en distintos puntos del cauce.