La autopista México–Querétaro registró este martes una parálisis casi total a la altura de San Gil, en el municipio de San Juan del Río, debido a un bloqueo encabezado por conductores de Uber que protestan contra los operativos implementados por la Agencia de Movilidad.

La movilización, instalada en los carriles con dirección a la Ciudad de México, provocó extensas filas de vehículos y un tránsito prácticamente detenido durante varias horas. Automovilistas particulares, unidades de transporte de carga y pasajeros quedaron varados sin opciones efectivas de desvío, avanzando apenas a paso lento en un tramo clave para la conectividad entre el centro del país y la región del Bajío.

Los manifestantes denunciaron presuntas irregularidades y actos de hostigamiento durante las revisiones oficiales, mientras que la ausencia de vías alternas funcionales agravó el impacto del bloqueo, que se extendió por varios kilómetros.

Autoridades no informaron de inmediato sobre un acuerdo para liberar la vialidad. En tanto, se recomendó a los usuarios de la carretera prever retrasos severos o, en la medida de lo posible, posponer sus traslados ante el riesgo de permanecer atrapados por tiempo indefinido.