En el marco del Día Internacional de la Mujer, cada 8 de marzo se convierte en una fecha de profunda reflexión social y política en torno a los derechos de las mujeres. Esta conmemoración, que tiene sus raíces en las luchas obreras de principios del siglo XX y que fue reconocida oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas en 1975, busca visibilizar las brechas de desigualdad que aún persisten, así como reconocer la contribución histórica de las mujeres en la construcción de sociedades más justas.

Bajo este contexto, la mañana de este domingo se llevó a cabo en Tula, Hidalgo, una carrera–caminata conmemorativa del 8M, en la que decenas de mujeres recorrieron más de tres kilómetros por las principales calles de la ciudad, en una jornada que combinó activación física, conciencia social y solidaridad.

El trayecto culminó en la explanada de la Plaza del Nacionalismo, donde las participantes formaron un moño humano, símbolo de fraternidad y sororidad que representó la unión entre mujeres y el compromiso colectivo por una sociedad más equitativa.

De acuerdo con Alondra Benítez Uribe, titular de la Instancia para el Desarrollo de las Mujeres en el municipio, esta actividad no solo convocó a las participantes a caminar juntas, sino también a avanzar simbólicamente por la igualdad, la dignidad y el pleno reconocimiento de los derechos de las mujeres.

La funcionaria destacó el papel fundamental que desempeñan las mujeres en la vida social y económica del municipio. Subrayó que son ellas quienes, día a día, sostienen a sus familias, impulsan la economía local, construyen comunidad y trabajan activamente por un mejor futuro para Tula.

Asimismo, reconoció que las mujeres tulenses son trabajadoras, valientes y transformadoras, capaces de desempeñarse como madres, profesionistas, emprendedoras, estudiantes, deportistas y líderes sociales que, con su esfuerzo cotidiano, contribuyen a edificar el presente y el porvenir del municipio.

Benítez Uribe señaló que esta carrera-caminata con causa también representó unidad, solidaridad y compromiso social, ya que previamente se convocó a las participantes a donar artículos de despensa como parte de una iniciativa de apoyo comunitario.

“Cada paso que dimos simboliza la voluntad de seguir avanzando hacia una sociedad más justa, donde las mujeres puedan vivir libres de violencia, con igualdad de oportunidades y con pleno respeto a sus derechos”, puntualizó.

Por su parte, María del Rocío Reséndiz informó que las despensas recolectadas —que incluyen productos de primera necesidad como arroz, frijol y azúcar— serán destinadas a mujeres que enfrentan enfermedades como cáncer, así como a adultas mayores en situación vulnerable, reforzando el espíritu solidario que dio sentido a esta jornada conmemorativa.

La actividad se consolidó así como un acto simbólico de sororidad y acción social, en el que el movimiento colectivo recordó que el 8 de marzo no solo es una fecha para conmemorar, sino también para seguir impulsando cambios reales en favor de la igualdad y la dignidad de las mujeres.