La saturación del relleno sanitario regional de Tula de Allende dejó al descubierto la fragilidad del sistema de manejo de residuos en el sur de Hidalgo, al provocar la suspensión del servicio de recolección de basura en al menos ocho municipios.
El sitio, que durante años ha recibido desechos de diversas demarcaciones, alcanzó su límite operativo, impidiendo el ingreso de más residuos. Como consecuencia, la basura comenzó a acumularse en calles y espacios públicos.
Municipios como Tlahuelilpan, Tlaxcoapan, Atotonilco de Tula, Atitalaquia, Ajacuba y Tula de Allende informaron a la población sobre la suspensión del servicio, sin precisar cuándo será restablecido. La afectación también alcanza a otras zonas, ampliando el impacto regional.
En la región se generan cerca de 500 toneladas diarias de residuos sólidos, lo que incrementa el riesgo de una crisis sanitaria ante la falta de recolección.
Ante esta situación, autoridades han pedido a la ciudadanía no sacar la basura hasta nuevo aviso, mientras persiste la incertidumbre por la falta de soluciones inmediatas.
El colapso del relleno sanitario no sólo representa un problema operativo, sino que evidencia la necesidad urgente de replantear el modelo regional de gestión de residuos.