Provocar un percance vial para después presionar al conductor a pagar es una práctica conocida como "montachoques", y hoy no cuenta en Hidalgo con reglas claras de actuación para las autoridades. Una iniciativa presentada ante el Congreso local busca cubrir ese vacío con un protocolo específico, de acuerdo con la información publicada por Criterio Hidalgo.
La propuesta plantea reformar la Ley de Tránsito y Seguridad Vial para establecer un orden de prioridades para los agentes que atiendan un hecho de este tipo. Ante indicios de que el choque fue provocado o simulado, deberán, en primer lugar, proteger a la posible víctima y pedir apoyo a Seguridad Pública si existe riesgo.
Los agentes tampoco podrán promover ni facilitar pagos o acuerdos cuando haya amenazas, intimidación o coacción. Esta disposición toca un punto delicado de la práctica cotidiana, en la que muchos percances se resuelven con un arreglo en el lugar.
El proyecto contempla además que las autoridades preserven vehículos, videos, cámaras y otros elementos que puedan servir como prueba. También deberán informar a la persona afectada sobre su derecho a denunciar y avisar al Ministerio Público si detectan posibles hechos delictivos.
Más allá de la atención inmediata, la iniciativa propone que las autoridades identifiquen zonas, horarios, vehículos y patrones que se repitan en esta modalidad. Plantea también capacitar al personal de tránsito para que pueda reconocer posibles casos.
Como antecedente, el documento menciona la detención de tres personas presuntamente relacionadas con esta práctica en junio pasado, en la zona metropolitana de Pachuca y en la carretera México–Pachuca.
La propuesta todavía no está vigente y debe ser analizada y votada en el Congreso. Si se aprueba, la Secretaría de Seguridad Pública tendría 120 días para emitir o adecuar el protocolo, y los ayuntamientos contarían con 180 días para ajustar sus reglas de tránsito.