Desde el pasado 18 de marzo, diversos municipios del estado de Hidalgo —entre ellos Tula de Allende, Ajacuba, Atitalaquia, Tlahuelilpan y Atotonilco de Tula— suspendieron el servicio de recolección de basura debido a las condiciones en las que se encuentra el relleno sanitario regional.

Ante esta situación, las autoridades municipales han implementado estrategias alternas para restablecer el servicio y evitar afectaciones mayores a la población.

En el caso de Tula de Allende, el gobierno local informó la reanudación del servicio mediante un esquema provisional, operado en coordinación con un particular. El punto de recolección se ubica en la comunidad de Bomintzha, desde donde los residuos son trasladados al Estado de México para su tratamiento final.

Por su parte, el municipio de Ajacuba dio a conocer la aplicación de lineamientos más estrictos sobre los desechos permitidos. Entre las restricciones destacan la prohibición de tirar restos de comida, residuos orgánicos, carne, material quirúrgico, heces de mascotas, llantas, muebles y animales muertos.

En Atitalaquia, las autoridades anunciaron que a partir del 30 de marzo será obligatoria la separación de residuos bajo tres categorías: orgánicos, reciclables y no reciclables, como parte de una estrategia para optimizar el manejo de los desechos.

Finalmente, el municipio de Chapantongo informó que ha optado por trasladar sus residuos al relleno sanitario de San Juan del Río, en el estado de Querétaro, para su disposición final.

La contingencia ha puesto en evidencia la necesidad de fortalecer la infraestructura regional para el manejo de residuos, así como de fomentar prácticas sostenibles entre la ciudadanía.