La nueva versión de Frankenstein, dirigida por el cineasta mexicano Guillermo del Toro, se alzó con tres Premios BAFTA 2026, consolidándose como una de las producciones más destacadas en el apartado técnico del cine internacional.

En la edición más reciente de los Premios BAFTA, la película —producida por Netflix— obtuvo las máscaras de bronce en las categorías de:

🎭 Mejor Maquillaje y Peluquería

👗 Mejor Vestuario

🏰 Mejor Diseño de Producción

A pesar de la fuerte competencia, el filme logró consenso en los rubros de artesanía cinematográfica, reafirmando la apuesta estética que caracteriza la obra del director tapatío.

Ocho nominaciones y presencia mexicana

La cinta llegó a los BAFTA con ocho nominaciones, incluyendo Mejor Actor de Reparto para el australiano Jacob Elordi, quien interpreta a la Criatura.

En la historia, Oscar Isaac da vida a Victor Frankenstein, en una adaptación que apuesta por una Europa gótica, opresiva y visualmente deslumbrante, resultado de un meticuloso trabajo de diseño de producción que fue clave para convencer al jurado británico.

Otra presencia mexicana en la lista de nominados fue José Antonio García, en la categoría de Mejor Sonido por la película Una batalla tras otra.

Un proyecto soñado desde la infancia

Del Toro ha declarado en diversas ocasiones que esta versión de Frankenstein es el proyecto que ha querido realizar desde que tenía 10 años. Para lograrlo, se rodeó de colaboradores habituales y figuras reconocidas en la industria, apostando por efectos prácticos y prótesis reales en lugar de depender exclusivamente de tecnología digital, una decisión que fue ampliamente valorada por la academia británica.

Si bien la producción no figuró en categorías como Mejor Director o Mejor Película en esta gala, el reconocimiento técnico refuerza su camino rumbo a los Premios Óscar, donde cuenta con nueve nominaciones, incluida Mejor Película.

Camino prometedor hacia el Óscar

En redes sociales, diversos analistas consideran que el desempeño en los BAFTA posiciona a Del Toro como uno de los favoritos para repetir triunfo en los Óscar.

Más allá de las categorías principales, el éxito en apartados técnicos confirma una constante en la filmografía del director: la construcción minuciosa de mundos visuales donde la estética y la emoción se entrelazan, consolidando a Frankenstein como una de las grandes apuestas cinematográficas del año.