La cantante Paulina Rubio enfrenta una demanda interpuesta por el diseñador estadounidense Michael Costello, quien la acusa de incumplir un acuerdo relacionado con un vestido de alta costura que la artista utilizó durante su presentación en Coachella 2026.
De acuerdo con Costello, su equipo confeccionó la prenda en tiempo récord, pero nunca recibió el pago acordado ni obtuvo respuesta por parte de la representación de la intérprete de Ni una sola palabra.
El diseñador dio a conocer la situación a través de sus redes sociales, donde explicó que aceptó el encargo con muy poco tiempo de anticipación. Según su versión, el vestido —un diseño mini en color plateado, bordado con cristales y acompañado de una capa ligera— fue elaborado en menos de dos días, respetando el presupuesto previamente pactado y entregado dentro del plazo solicitado.
Sin embargo, aseguró que, tras la entrega, el pago nunca se realizó y que los mensajes enviados al equipo de la cantante dejaron de ser respondidos.
Costello también destacó el impacto económico que esta situación habría generado para su empresa, ya que tuvo que cubrir con recursos propios los honorarios de costureras y demás personal que trabajó durante largas jornadas para terminar la pieza a tiempo.
"El esfuerzo de todo un equipo merece ser reconocido y remunerado conforme a los acuerdos establecidos", expresó el diseñador, quien señaló que el problema va más allá de una sola prenda y pone sobre la mesa la importancia de respetar los compromisos entre artistas, representantes y creadores de moda.
De acuerdo con información publicada por Infobae, la demanda no se limitaría únicamente al vestido utilizado en Coachella 2026. El proceso legal también incluiría otras piezas de alta costura que, presuntamente, fueron entregadas a Paulina Rubio bajo acuerdos temporales y que, según Costello, no habrían sido devueltas ni pagadas.
El mismo medio señala que la notificación legal habría sido recibida por la cantante en mayo, mientras se encontraba en Miami por una audiencia relacionada con el proceso de custodia que mantiene con su ex pareja, Nicolás Vallejo-Nágera, conocido como "Colate".
Hasta el momento, Paulina Rubio y su equipo no han emitido una postura pública sobre las acusaciones ni sobre el procedimiento legal mencionado.
En su mensaje, Michael Costello concluyó que las relaciones de amistad o profesionales no deben utilizarse como argumento para retrasar o evitar el pago de un trabajo ya realizado, insistiendo en que los acuerdos comerciales deben respetarse una vez que el servicio ha sido cumplido.