La muerte de Kenzo, el tigre de Bengala que escapó de un establecimiento privado en Tepetlaoxtoc, Estado de México, continúa generando reacciones. Mientras la Procuraduría Federal de Protección al Ambientesostiene que el felino falleció tras un operativo de contención realizado para proteger al personal, la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México cuestionó la actuación de las autoridades y señaló presuntas irregularidades durante el rescate.

La Profepa informó que Kenzo fue localizado después de cinco días de búsqueda mediante un operativo en el que participaron autoridades estatales, municipales, especialistas en fauna silvestre y médicos veterinarios.

De acuerdo con la dependencia, durante las maniobras se intentó inmovilizar al ejemplar con dardos tranquilizantes; sin embargo, el tigre reaccionó de forma agresiva y atacó al personal, por lo que los cuerpos de seguridad aplicaron un protocolo de contención mediante el uso de un arma de fuego.

Posteriormente, el felino recibió atención veterinaria especializada y fue trasladado al Reino Animal, donde finalmente falleció a consecuencia de las lesiones sufridas durante el operativo, según confirmó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Tras el incidente, la Profepa clausuró de manera temporal el establecimiento privado Animal Experience, de donde escapó el ejemplar, al detectar irregularidades en las instalaciones, incumplimientos al plan de manejo y áreas de confinamiento distintas a las autorizadas. Además, aseguró nueve ejemplares de vida silvestre y suspendió las actividades comerciales y de exhibición del sitio.

No obstante, la AZCARM cuestionó la actuación de las autoridades ambientales al considerar que el caso evidenció presuntas deficiencias en los protocolos de rescate de fauna silvestre.

El presidente de la asociación, Ernesto Zazueta, afirmó que los médicos veterinarios responsables del operativo no contaban con la certificación del Consejo Nacional de Certificación en Medicina Veterinaria y Zootecnia para esa especialidad, por lo que consideró que existió falta de experiencia en el manejo del ejemplar.

Asimismo, señaló que el tigre ya se encontraba gravemente herido cuando fue difundido un video en el que aparentemente era trasladado con vida, por lo que solicitó esclarecer el desarrollo del operativo.

Hasta el momento, la Profepa no ha emitido una respuesta pública a estos señalamientos y anunció que continuará el procedimiento administrativo para determinar las responsabilidades derivadas del escape del felino y de las irregularidades detectadas en el establecimiento privado.