Cientos de educadores comunitarios del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) se manifestaron en las calles de Pachuca para exigir mejores salarios y condiciones laborales, al denunciar que sus ingresos son insuficientes y que realizan su labor sin prestaciones básicas, pese a atender a niñas y niños en comunidades de alta y muy alta marginación.
Durante la movilización, los trabajadores señalaron que son uno de los sectores más rezagados dentro del ámbito educativo, ya que, aunque no cuentan con la formación profesional de los docentes de la Secretaría de Educación Pública, cumplen una función fundamental al llevar educación a localidades alejadas donde no llegan otros servicios educativos. Indicaron que su trabajo se desarrolla en condiciones adversas, con escasos recursos materiales y económicos, además de riesgos constantes por la lejanía y dificultad de acceso a las comunidades.
Explicaron que los apoyos económicos que reciben varían según el nivel educativo que atienden: 2 mil 600 pesos mensuales en educación inicial, alrededor de 5 mil pesos en educación básica y hasta 7 mil pesos en acompañamiento educativo.
Aseguraron que estos montos son incluso menores a los apoyos otorgados en otros programas federales y que, en muchos casos, gran parte del dinero se destina al pago de transporte.
Asimismo, denunciaron la falta de prestaciones como seguro médico y señalaron que su aguinaldo fue reducido de manera considerable, pasando de 6 mil 800 pesos a apenas 980 pesos. Ante esta situación, hicieron un llamado a las autoridades federales para dignificar su labor y garantizar condiciones de trabajo justas.
Los manifestantes advirtieron que, ante la falta de respuesta a sus demandas, iniciaron un paro indefinido, el cual se mantendrá hasta que se atiendan sus exigencias y se reconozca plenamente la importancia de su labor en las comunidades más apartadas del estado.