La comunidad mexicana de actores y directores que vive en Estados Unidos o pasa muchos meses en el país vecino está bastante enterada y sensible a los problemas que enfrentan los migrantes.
Por ello Diego Luna y Alejandro González Iñarritu decidieron encabezar una protesta internacional contra el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas. La iniciativa reúne a figuras de Hollywood que exigen el cierre de esta instalación, señalada por presuntas violaciones a derechos humanos.
La petición, dirigida al gobierno de Donald Trump y a la empresa privada CoreCivic, ya supera las 4 mil firmas verificadas. Entre los participantes destacan Jane Fonda, Madonna, Javier Bardem y Pedro Pascal.
El documento lanza una crítica directa a la detención de menores en instalaciones migratorias. “Ningún niño debería estar encerrado en un centro de detención de inmigrantes”, inicia la carta difundida por activistas y celebridades.
El texto se centra sobre el impacto en la infancia: “Los niños detenidos en centros de inmigración sufren traumas, abandono y condiciones que violan las normas básicas de salud, seguridad, dignidad y derechos humanos”.
De acuerdo con un informe de ProPublica publicado en febrero, alrededor de 3 mil 500 personas han permanecido en el centro de Dilley, más de la mitad menores de edad, que incluso han pasado más de un mes retenidos cuando la ley menciona solo 20 días.
La participación de Diego Luna y Alejandro González Iñárritu refuerza el peso mediático de la protesta. Ambos han sido voces activas en temas sociales y migratorios, lo que amplifica el alcance de esta petición.