En el arranque del periodo vacacional de Semana Santa, el Gobierno estatal endureció su llamado a la población para evitar el uso indebido de agua potable, en un contexto marcado por el estiaje y el incremento en la demanda del recurso.
La administración estatal advirtió que prácticas como el desperdicio durante el “Sábado de Gloria” no solo representan un problema de cultura cívica, sino que pueden derivar en sanciones económicas relevantes. De acuerdo con la Ley Estatal de Agua y Alcantarillado, las multas por mal uso del recurso van de 12 a 60 Unidades de Medida y Actualización (UMAS), equivalentes a montos que oscilan entre mil 407 y más de 7 mil pesos.
El exhorto ocurre en un momento crítico para la entidad, donde la reducción en los niveles de almacenamiento coincide con un aumento estacional en el consumo doméstico. Bajo este escenario, las autoridades buscan contener presiones adicionales sobre la infraestructura hídrica.
Como parte de la estrategia, el gobierno estatal llamó a implementar medidas de consumo eficiente, entre ellas la reutilización del agua, la captación pluvial y la revisión de instalaciones domésticas para prevenir fugas en tuberías, grifos, tinacos y cisternas.
Asimismo, se informó que durante el periodo vacacional se mantendrán guardias operativas para atender reportes ciudadanos, al tiempo que se habilitaron líneas telefónicas y canales digitales para denunciar el desperdicio del recurso.
El mensaje oficial se centra en reforzar la corresponsabilidad social en torno al uso del agua, en una temporada donde la presión sobre el suministro tiende a intensificarse.