El gobierno de Hidalgo avanza en la construcción de dos Casas de la Mujer Indígena en las regiones Huasteca y Otomí-Tepehua, con el objetivo de brindar atención materna a más de 101 mil mujeres.

Estos espacios han sido diseñados en conjunto con parteras, sanadoras y mujeres de las propias comunidades, integrando la medicina tradicional y la partería como eje central del modelo de atención.

Miguel Ángel Tello Vargas, titular de la Unidad de Planeación y Prospectiva, destacó que este proyecto busca garantizar servicios con enfoque comunitario: “Más de 101 mil mujeres en Hidalgo tendrán atención materna en sus propios términos, resultado de una planeación basada en datos”.

Por su parte, Prisco Manuel Gutiérrez, titular de la Comisión Estatal para el Desarrollo Sostenible de los Pueblos Indígenas (CEDSPI), subrayó que estos espacios priorizan el conocimiento y la participación de las mujeres: “Será un modelo de atención respetuoso, digno y profundamente humano, guiado por sus saberes”.

La primera Casa de la Mujer Indígena se construye en Atlapexco, en la región Huasteca, con una inversión de 31.6 millones de pesos. Beneficiará a más de 43 mil mujeres de municipios como Huautla, Calnali, Huejutla de Reyes, Xochiatipan y Yahualica.

La segunda se edifica en Tenango de Doria, en la región Otomí-Tepehua, con una inversión de 33.3 millones de pesos, y atenderá a más de 58 mil mujeres de seis municipios.

Cada una de estas unidades proyecta brindar atención anual a mil 200 mujeres, con alrededor de 2 mil 500 consultas prenatales y 300 partos de bajo riesgo. En un periodo de cinco años, se estima atender a más de 6 mil mujeres y certificar a 30 parteras por sede.

Como parte de este modelo, el programa “Guardianas de Vida” otorga apoyos económicos a parteras y médicos tradicionales, fortaleciendo su labor. En 2025 benefició a 777 personas con 8 mil 800 pesos anuales, mientras que para 2026 se prevé apoyar a mil 924 beneficiarias con 10 mil pesos, distribuidos en cuatro pagos bimestrales.