Durante febrero de 2026, Hidalgo registró 15 notificaciones por plagas forestales que afectaron cerca de 41 hectáreas. Las autoridades ambientales mantienen seguimiento puntual para evitar que el daño se amplíe.

Entre los principales riesgos destaca el gusano descortezador, que daña la corteza de los árboles y puede provocar su debilitamiento o muerte. También se detectaron insectos defoliadores, los cuales reducen la capacidad fotosintética al alimentarse del follaje.

A ello se suma la presencia de plantas parásitas, consideradas uno de los agentes que más afectan los ecosistemas forestales en el país. Ante este escenario, el estado continúa con monitoreo constante para contener posibles brotes y proteger sus áreas naturales.