La emblemática zona arqueológica de Tula, en el estado de Hidalgo —antigua metrópoli tolteca consagrada como Tollan-Xicocotitlán y un referente fundamental de la historia prehispánica de Mesoamérica— fue escenario de un incendio la tarde de este miércoles, lo que desencadenó la movilización de cuerpos de emergencia y de las autoridades culturales correspondientes.
El siniestro se presentó en el área conocida como Tula Chico, un sector que forma parte del extenso complejo arqueológico que atestigua más de mil años de ocupación humana y desarrollo cultural en el Altiplano Central.
Personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), junto con bomberos y voluntarios, acudió con prontitud al lugar tras el reporte inicial, activando protocolos establecidos para este tipo de incidentes. Gracias a la rápida intervención, el incendio fue controlado antes de que las llamas se extendieran a otras áreas del sitio, minimizando así el riesgo para las estructuras prehispánicas.
A pesar de que hasta el momento no se ha emitido un dictamen oficial sobre daños al patrimonio, el instituto informó que este viernes se realizará una evaluación especializada para determinar con precisión si el fuego dejó secuelas que afecten los vestigios arqueológicos.
La zona arqueológica de Tula es uno de los testimonios más significativos del esplendor tolteca, caracterizada por monumentos como la Pirámide B y las colosales esculturas de los Atlantes, que han trascendido como íconos de la arquitectura y simbolismo prehispánico.
Autoridades del INAH y especialistas en patrimonio cultural han señalado en diversas ocasiones la necesidad de fortalecer las estrategias de conservación y protección de este sitio, cuya importancia histórica y turística es indiscutible. La pronta y cuidadosa evaluación posterior al incendio será crucial para determinar el impacto en uno de los legados más valiosos del pasado mexicano.