a novela rumbo al Mundial 2026 suma un nuevo capítulo. La Selección de Irán no se bajaría de la Copa del Mundo… pero sí estaría buscando cambiar de sede. El objetivo es claro: evitar jugar en Estados Unidos en medio de un clima político cada vez más tenso.

En días recientes se manejó la posibilidad de que el combinado iraní renunciara al torneo; sin embargo, todo apunta a que la intención real es disputar sus partidos en México, uno de los tres anfitriones del Mundial 2026.

La situación no es menor. Los conflictos geopolíticos recientes, sumados a las declaraciones del expresidente Donald Trump —quien advirtió sobre la seguridad del equipo iraní— han encendido las alarmas dentro de la federación asiática. Bajo ese contexto, jugar en territorio estadounidense luce cada vez más inviable.

Calendario en riesgo

De acuerdo con el sorteo, Irán tiene programados sus tres partidos de Fase de Grupos en suelo estadounidense:

  • vs Nueva Zelanda – 15 de junio – SoFi Stadium, California
  • vs Bélgica – 21 de junio – SoFi Stadium, California
  • vs Egipto – 26 de junio – Lumen Field, Seattle

No obstante, ese itinerario podría cambiar si prosperan las negociaciones.

México, la alternativa

La Federación Iraní ya explora opciones para trasladar sus encuentros a ciudades como Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, sedes oficiales del torneo.

El presidente del organismo, Mehdi Taj, fue contundente: si no hay garantías de seguridad, no viajarán a Estados Unidos. En la misma línea, el embajador iraní en México, Abolfazl Pasandideh, aseguró que la FIFA tiene la facultad de intervenir para facilitar el cambio de sede.

¿Qué sigue?

Por ahora, ni la FIFA ni las autoridades mexicanas han dado luz verde al movimiento. Y no es una decisión sencilla: implicaría reconfigurar logística, calendarios y operación de un torneo que ya está perfectamente estructurado.

Lo que sí es un hecho es que Irán sigue firme en su intención de disputar el Mundial 2026. La duda no es si jugará… sino dónde.