La cantante Katy Perry expresó su indignación contra la Casa Blanca luego de que su éxito Firework fuera utilizado como música de fondo en un video publicado en la cuenta oficial de TikTok del gobierno de Estados Unidos, sin que ella hubiera autorizado su uso.

A través de sus redes sociales, la intérprete de Dark Horse y Roar dejó claro que no fue consultada ni dio su consentimiento para que su canción acompañara imágenes relacionadas con ataques militares.

"Estoy profundamente indignada y enojada al ver Firework utilizada en la cuenta de TikTok de @WhiteHouse como pista de fondo para imágenes de video de ataques militares. No aprobé esto, no me lo pidieron y absolutamente no lo tolero", escribió la artista.

"Firework" nació como un himno de esperanza

Katy Perry explicó que el tema, lanzado en 2010 como parte del álbum Teenage Dream, fue concebido con un mensaje completamente distinto al contexto en el que fue utilizado.

"Escribí esta canción para que fuera un himno de esperanza, sanación y fortaleza interior para las personas que atraviesan sus momentos personales más oscuros", expresó.

La cantante lamentó que una composición creada para inspirar y fortalecer a las personas haya sido utilizada para acompañar imágenes de acciones militares.

"Ver un mensaje de autoestima y elevación transformado en una banda sonora para la destrucción y la violencia es una violación total de todo lo que representa mi canción. Mi música es para unir a las personas, no para celebrar la guerra", agregó.

El video se volvió viral

El video publicado por la cuenta oficial de la Casa Blanca en TikTok, acompañado de la frase "Iran has been warned" ("Irán ha sido advertido"), rápidamente generó polémica y acumuló millones de reproducciones, cientos de miles de "me gusta" y miles de comentarios.

La publicación provocó un intenso debate en redes sociales, especialmente después de la reacción pública de la cantante.

Uno de los mayores éxitos de Katy Perry

Firework fue escrita por Katy Perry junto con Stargate y Sandy Vee, y lanzada en 2010 bajo el sello Capitol Records.

La canción alcanzó el primer lugar del Billboard Hot 100 y se convirtió en uno de los mayores éxitos de la carrera de la artista. Además, obtuvo la certificación Diamante de la RIAA al superar los 10 millones de unidades vendidas y equivalentes por reproducciones en Estados Unidos.

Con su mensaje, Perry reiteró que su música busca transmitir esperanza, unión y fortaleza, y rechazó que sea utilizada para respaldar o promover contenidos relacionados con la violencia o los conflictos armados.