La primera imagen oficial de Star Wars, una obra realizada en acrílico y aerógrafo por el artista y diseñador de carteles cinematográficos Tom Jung, alcanzó una cifra récord en una subasta de Heritage Auctions, consolidándose como el artículo más valioso jamás vendido relacionado con la icónica saga creada por George Lucas.

Considerada el primer vistazo que el público tuvo a la ya legendaria galaxia muy, muy lejana, la pieza apareció por primera vez en anuncios de periódicos el 13 de mayo de 1977, días antes del estreno de la película original. Su poderosa composición visual capturó de inmediato la atención de los espectadores y pronto se convirtió en un emblema de la campaña promocional: apareció en vallas publicitarias, revistas, programas de teatro y múltiples materiales que definieron la estética temprana de la franquicia.

“Para la mayor parte de Estados Unidos, esta fue la primera vez que vislumbraron la galaxia muy, muy lejana”, explicó Charles Epting, director de consignaciones de cultura pop e históricas en Heritage Auctions.

La pintura estuvo durante décadas en manos del productor Gary Kurtz, figura clave en las primeras entregas de Star Wars. Kurtz la mantuvo colgada en su oficina hasta que pasó a su hija, quien decidió ponerla en venta. La puja inició en un millón de dólares, pero el interés de coleccionistas y fanáticos impulsó rápidamente el precio hasta alcanzar una cifra multimillonaria. El comprador prefirió mantener su identidad en el anonimato.

Con esta venta, la obra se convierte en el objeto más caro de la franquicia, superando al emblemático sable de luz de Darth Vader, subastado previamente en 3.6 millones de dólares, y estableciendo también un nuevo récord como el cartel de película más costoso de la historia.

La importancia de la pieza no radica únicamente en su valor económico. Su composición captura la esencia heroica que marcaría para siempre a Star Wars: un joven Luke Skywalker alza un sable de luz detrás de la princesa Leia, mientras Darth Vader domina la escena al fondo. En otro extremo aparece un escuadrón de cazas X-wing en pleno ataque, y también se incluye una escena con Han Solo y Luke recibiendo medallas, detalle que evocaría momentos del filme.

En la esquina inferior derecha figuran R2-D2 y C-3PO, añadidos posteriormente durante el proceso de adaptación del arte para el cartel y las vallas publicitarias del estreno. Según Epting, estos retoques se realizaron alrededor de junio o julio de 1977.

“Es posible observar la evolución de esta pieza y cómo estaban decidiendo qué era importante incluir, qué íbamos a representar, qué iba a atraer a la gente”, señaló Epting al describir el proceso creativo detrás del icónico cartel.

Más de cuatro décadas después del estreno original, el fervor por Star Wars continúa vibrante. La venta de esta obra histórica confirma que, en el universo del coleccionismo, la Fuerza sigue tan poderosa como siempre.