Cerrar una década es importante para la vida de cualquier persona, llegar a los 50 años, con éxitos, amigos y una gran familia es una gran bendición. Así es como María Josá celebró su llegada al quinto piso.
Organizó una fiesta con temática flamenca que reunió a personalidades del espectáculo y creadores de contenido, en un ambiente festivo y cercano.
Quienes tuvieron el privilegio de asistir coincidieron en que uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando la cantante bailó con su madre, escena que reflejó el lado más humano de la celebración, ya que María José siempre ha platicado en diferentes entrevistas que su madre le enseñó a bailar flamenco y que de ahí la disciplina que le ha caracterizado.

Entre la estética flamenca y el afecto familiar, María José celebró sus 50 años fiel a su esencia: cercana, auténtica y profundamente conectada con la emoción.
Larga vida a María José un ser humano auténtico y que nunca olvida todos y cada uno de los escalones que ha conquistado para llegar hasta donde está.