on el objetivo de garantizar la conservación y adecuada gestión de la Zona Arqueológica de Huapalcalco, integrantes de Niebla y Tiempo A.C. presentaron en Tulancingo la campaña “Espiral, Esperanza, Huapalcalco”, una iniciativa ciudadana que reúne a 30 voluntarios para impulsar la creación de un plan de manejo emitido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Durante la rueda de prensa, la presidenta de la organización, Monserrat Barragán Andrade, explicó que la propuesta surge en un contexto en el que el INAH contempla el reacondicionamiento de 46 zonas arqueológicas y 12 museos del país rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, entre ellos Huapalcalco. Sin embargo, advirtió que la inversión en infraestructura no será suficiente si no se establece un plan integral, multidisciplinario y de seguimiento permanente que garantice la protección del sitio a largo plazo.
En el mismo sentido, solicitaron a las autoridades correspondientes que se gestione una inauguración formal del sitio, luego de que en 2023 fuera declarado oficialmente zona arqueológica.
Por su parte, el director administrativo de la asociación, Alejandro Aldana, señaló que tras sostener una reunión con el delegado del INAH en Hidalgo, Manuel Villarruel, se confirmó que persisten retrasos en diversos procesos. Subrayó que, aunque se proyecten recursos en el marco del Mundial 2026, actualmente Huapalcalco no cuenta con un plan de manejo. Como referencia, mencionó el caso de Teotihuacán, cuyo programa de gestión no se ha actualizado en más de 11 años.
Ante este panorama, la asociación ha fortalecido la participación comunitaria e inició una campaña de recolección de firmas, tanto físicas como digitales, a través de Change.org. La iniciativa se desarrollará durante aproximadamente seis meses, con reportes parciales de avance. La meta es alcanzar 20 mil firmas; hasta ahora, alrededor de 2 mil personas se han sumado.
“Si ya firmaste para que fuera zona de monumentos, firma ahora para que exista un plan de desarrollo. Huapalcalco es de todos”, expresaron los promoventes.
Recordaron que el proceso para obtener la declaratoria comenzó en 2016 y culminó en 2023. Ahora, señalaron, el desafío es consolidar un modelo de gestión ordenado y participativo que permita preservar el sitio frente a su eventual crecimiento turístico.