Defensores de la tauromaquia marcharon este miércoles en Pachuca con consignas como “Toros sí, toreros no”, en una movilización que partió de la Plaza de Toros Monumental Vicente Segura y avanzó por el bulevar Felipe Ángeles hasta el Congreso del Estado.
La protesta fue encabezada por integrantes del Comité Taurino de Caxuxí, en el municipio de San Salvador, quienes exigieron que no se prohíba la llamada “fiesta brava” en Hidalgo y solicitaron que, antes de cualquier decisión, se realice una consulta a comunidades indígenas, al considerar que se trata de una tradición con valor cultural.
Esta movilización ocurre en medio de un debate cada vez más intenso en la entidad, impulsado también por colectivos animalistas como Jauría de Balú y Animal Héroes, que buscan prohibir las corridas de toros al considerarlas una forma de maltrato animal.
En este contexto, el diputado local Avelino Tovar Iglesias, impulsor de la iniciativa para prohibir la tauromaquia, llamó a replantear el futuro de esta práctica y propuso una transición hacia actividades sin violencia. A través de una carta, señaló que el objetivo no es confrontar, sino abrir el diálogo ante un cambio social que cuestiona el sufrimiento animal como parte de una tradición.
Como alternativas, planteó la reconversión de ganaderías hacia actividades como el ecoturismo, apoyos a quienes dependen del sector y el impulso a nuevas expresiones culturales. También respaldó su postura en criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que reconocen a los animales como seres sintientes.
Por su parte, el alcalde de Pachuca, Jorge Reyes Hernández, informó que hasta el momento no ha recibido ni autorizado solicitudes para la realización de corridas de toros en la ciudad. Advirtió que, en caso de llevarse a cabo sin permisos, estos eventos podrían ser cancelados y derivar en sanciones administrativas.

El edil recordó que cualquier espectáculo masivo debe cumplir con requisitos como permisos municipales, dictámenes de Protección Civil y validación por parte del área de Reglamentos.
Así, mientras un sector defiende la tauromaquia por su valor cultural y económico, otro impulsa su transformación o prohibición, manteniendo abierto un debate que continúa generando posturas encontradas en Hidalgo.