Durante 2025, operativos conjuntos de la Profepa y la Conagua sacaron a la luz múltiples irregularidades ambientales en industrias de Hidalgo y el Estado de México, lo que derivó en sanciones superiores a los 33 millones de pesos.
Las verificaciones se llevaron a cabo en 65 plantas industriales asentadas en municipios como Tula de Allende, Tepeji del Río y Atitalaquia, además de Cuautitlán Izcalli, Tultitlán y Tepotzotlán, entre otros puntos de ambas entidades.

Como resultado, las autoridades identificaron 26 establecimientos con anomalías, impusieron multas a 16 empresas y decretaron tres clausuras parciales, mismas que se retiraron una vez que las compañías aplicaron las acciones correctivas solicitadas.
Entre las fallas más recurrentes se documentaron descargas contaminantes fuera de norma, operación sin permisos vigentes y deficiencias severas en los sistemas de tratamiento de aguas residuales. Las observaciones se concentraron especialmente en los sectores químico, textil, metalúrgico, así como en procesadoras de alimentos y de aves, industrias relacionadas históricamente con la degradación del río Tula.
Los 33.1 millones de pesos en sanciones podrán sustituirse por proyectos ambientales, siempre que las empresas demuestren beneficios concretos para la cuenca.
Hacia 2026, el Gobierno federal anticipó una fase más rigurosa de supervisión e inspección.