En el marco del Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres se movilizan este 8 de marzo en distintas ciudades de México para alzar la voz frente a la violencia de género, exigir justicia para las víctimas y demandar la localización con vida de mujeres desaparecidas.

Colectivas feministas, organizaciones civiles y ciudadanas se congregan en plazas, avenidas principales y espacios públicos de diversas entidades del país para participar en marchas y movilizaciones que buscan visibilizar problemáticas estructurales como los feminicidios, la impunidad y la falta de garantías para una vida libre de violencia.  

La jornada de protesta tiene como objetivo exigir a las autoridades acciones efectivas en materia de seguridad, justicia y prevención de la violencia contra las mujeres, así como fortalecer los mecanismos de búsqueda de personas desaparecidas.

Un contexto marcado por cifras alarmantes

Las movilizaciones de este año se realizan en medio de un panorama que continúa generando preocupación entre organizaciones y especialistas. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública señalan que de 2019 a enero de 2026 se han registrado 6 mil 440 feminicidios en México, lo que refleja la magnitud de la violencia que enfrentan las mujeres en el país.  

Además, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas reportó que durante 2025 se contabilizaron más de 28 mil mujeres desaparecidas o no localizadas, una cifra que continúa impulsando la movilización de familiares, colectivas y activistas en todo el territorio nacional.  

Tan solo en enero de 2026 se registraron 54 feminicidios en el país, según datos oficiales, lo que confirma que la violencia de género sigue siendo un problema persistente en distintas regiones de la República.  

Las calles como espacio de memoria y exigencia

Durante las marchas, las participantes portan pancartas, fotografías y consignas que recuerdan a las víctimas de feminicidio y a las mujeres desaparecidas. Para muchas familias, especialmente madres buscadoras, estas movilizaciones representan un espacio para exigir verdad, justicia y visibilidad ante la falta de respuestas institucionales.

Las manifestaciones también buscan generar conciencia social sobre la violencia estructural que enfrentan las mujeres, al tiempo que reivindican la lucha histórica por la igualdad de derechos, la autonomía y la seguridad.

En ciudades como Ciudad de México, las movilizaciones se concentran en puntos emblemáticos como el Ángel de la Independencia, desde donde diversos contingentes avanzan hacia el centro histórico.  

Una jornada de protesta y reflexión

Más allá de ser una fecha conmemorativa, el 8 de marzo se ha consolidado en México como un momento de balance social y político para revisar los avances y pendientes en materia de igualdad de género, acceso a la justicia y protección de los derechos de las mujeres.

En ese sentido, las movilizaciones de este año reiteran un mensaje claro: la exigencia de vivir en un país donde ser mujer no implique riesgo, violencia o impunidad, y donde las instituciones garanticen plenamente la seguridad y la dignidad de todas.