La compañía Minera Autlán deberá cumplir una serie de medidas ambientales para conservar la autorización que le permitirá ampliar las operaciones del Distrito Manganesífero de Molango hasta el año 2078, entre ellas demostrar que la extracción de agua derivada de sus actividades no afectará los manantiales que abastecen a comunidades de 10 municipios de la Sierra de Hidalgo.

Como parte de las 97 condicionantes establecidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la empresa tendrá que instalar una red de monitoreo hídrico integrada por pozos de observación y realizar estudios técnicos que comprueben que sus operaciones no ocasionarán una disminución en los niveles de agua de la región.

El proyecto contempla intervenir una superficie superior a las 10 mil hectáreas, distribuidas en las unidades mineras de Molango, Naopa y Nonoalco.

Además del monitoreo del recurso hídrico, la autorización obliga a la minera a implementar diversas medidas para prevenir la contaminación del suelo y del agua, entre ellas la instalación de geomembranas en depósitos de jales y áreas de almacenamiento.

Asimismo, la empresa deberá cumplir con acciones de conservación del bosque mesófilo de montaña, como parte de las condicionantes ambientales impuestas por la Semarnat, en un contexto marcado por las inconformidades manifestadas por habitantes de la región respecto al desarrollo del proyecto minero.

La dependencia federal estableció que el cumplimiento de estas medidas será indispensable para que la empresa mantenga vigente la autorización ambiental otorgada para la ampliación de sus operaciones.