A 21 días del derrumbe e inundación registrados en una mina del estado de Sinaloa, las labores de rescate continúan en medio de la incertidumbre. De los cuatro trabajadores que quedaron atrapados tras el accidente, uno permanece aún sin ser localizado: se trata de Isidro Beltrán, originario de Zimapán.
El trabajador, quien se desempeñaba como supervisor, se trasladó cerca de 900 kilómetros hasta el municipio de El Rosario para laborar en la mina de oro Santa Fe. De acuerdo con reportes oficiales, el pasado 25 de marzo realizaba un recorrido de inspección en una zona identificada como “rebaje 48”, cuando ocurrió el siniestro.
El accidente se originó tras el colapso de una presa de jales cercana, lo que provocó el ingreso masivo de agua a los túneles, tiros y galerías, dejando atrapados a los trabajadores y activando de inmediato un operativo de rescate.
Desde entonces, brigadas especializadas han trabajado de manera ininterrumpida. En los primeros días lograron ubicar a tres de los mineros: dos con vida y uno sin signos vitales. Sin embargo, la búsqueda de Isidro Beltrán se mantiene como prioridad.
De acuerdo con estimaciones de los equipos de rescate, el minero habría logrado resguardarse en una zona con condiciones relativamente favorables, con presencia de oxígeno y menor filtración de agua. Para este 14 de abril, los rescatistas se encuentran a aproximadamente 15 metros del punto donde se presume podría encontrarse, mientras avanzan con perforaciones paralelas para facilitar el acceso y, en su caso, suministrar agua y alimentos.
A más de tres semanas del accidente, la operación continúa, sostenida por la esperanza de localizar con vida al último trabajador atrapado.