Por unas horas, la Navidad de 2025 no olerá a pino ni sonará a villancicos, sino a cascos chocando, touchdowns y transmisiones en streaming. La NFL ha diseñado un menú especial para el 25 de diciembre que confirma dos tendencias inevitables: el fútbol americano ya es parte del ritual navideño y las plataformas digitales son las nuevas casas del espectáculo.

Serán tres partidos los que acompañen la jornada festiva. Dos de ellos se verán en Netflix, un movimiento que consolida la apuesta de la liga por llegar a nuevas audiencias globales sin complicaciones técnicas: bastará con tener cualquier tipo de suscripción, de la estándar a la premium.

El primer silbatazo llegará al mediodía, a las 12:00 horas, con un duelo cargado de historia y rivalidad: Dallas Cowboys vs Washington Commanders. Más tarde, a las 15:30, el protagonismo será para el choque del norte de la NFC entre Detroit Lions y Minnesota Vikings. Ambos encuentros estarán disponibles en Netflix.

Para la audiencia en español, la experiencia tendrá voces de peso. Miguel Gurwitz y Rolando Cantú narrarán el Cowboys vs Commanders, mientras que Enrique Garay y Raúl Allegre estarán al frente del Lions vs Vikings. En inglés, el elenco incluye a Ian y Noah Eagle, Kay Adams, Manti Te’o, Nate Burleson, Michael Irvin y hasta Seth Rollins, en una mezcla de análisis, entretenimiento y cultura pop.

Y como la NFL entiende que hoy el deporte también es espectáculo, el show de medio tiempo tendrá nombre propio: Snoop Dogg será el encargado de poner ritmo y estilo durante el descanso del Lions vs Vikings, en una postal que difícilmente se olvidará.

El cierre de la jornada navideña llegará a las 19:15 horas con el que muchos consideran el plato fuerte: Kansas City Chiefs vs Denver Broncos, un duelo que, además del peso deportivo, atraerá reflectores extra por todo lo que rodea a los Chiefs. Este partido se transmitirá por Prime Video, dentro del paquete de Thursday Night Football.

Así, la NFL convierte la Navidad en una experiencia híbrida: tradición deportiva, estrellas de la música, narradores icónicos y plataformas de streaming. Un recordatorio de que, incluso en fechas sagradas, el deporte sigue encontrando nuevas formas de reunirse alrededor de la pantalla.