Sergio Guzmán Morales, subsecretario técnico de la Comisión Nacional del Agua en Hidalgo, informó que el río Tula se mantiene bajo vigilancia permanente y que, hasta el momento, no existe riesgo de desbordamiento.
Explicó que, tras las obras de ampliación, la capacidad hidráulica del afluente aumentó de 300 a 500 metros cúbicos por segundo.
Actualmente, los caudales registrados rondan los 210 metros cúbicos por segundo, por lo que se mantienen dentro de niveles seguros.
Además, destacó que existe monitoreo las 24 horas y coordinación constante con autoridades del Valle de México.
Explicó que también existe vigilancia constante sobre las principales presas del estado, donde al menos cuatro cuerpos de agua registran niveles superiores al 100 por ciento de su capacidad máxima ordinaria: Taxhimay, Requena, Endhó y La Esperanza, e igualmente aclaró que esta situación no representa riesgo para la población.