Los incendios forestales registrados en la entidad se han presentado principalmente en zonas con abundante material ligero, como pasto seco y arbustos, los cuales facilitan la rápida propagación del fuego ante las altas temperaturas y los bajos niveles de humedad ambiental.
Autoridades advirtieron que el panorama para 2026 podría ser similar al de 2025, o incluso ligeramente superior, debido a las condiciones climáticas previstas, con temperaturas cercanas o superiores a los 30 grados y porcentajes mínimos de humedad. Estas condiciones podrían intensificarse con la presencia del fenómeno de El Niño. La temporada de mayor incidencia inicia en la segunda quincena de febrero y se prolonga durante marzo y abril, cuando se anticipa un incremento significativo de siniestros.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a evitar quemas agrícolas y reportar de inmediato cualquier conato de incendio para reducir riesgos durante la temporada crítica.