La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Hidalgo advirtió a la población sobre los riesgos de contratar servicios con autofinancieras, al tratarse del giro comercial con mayor número de quejas registradas en lo que va de 2025. De acuerdo con el titular de la representación estatal, Navor Rojas Mancera, de alrededor de 30 establecimientos dedicados a este esquema en Pachuca, al menos dos ya fueron suspendidos por irregularidades.
El funcionario federal subrayó que la intervención de la Profeco depende, en gran medida, de las denuncias formales presentadas por las personas afectadas. Por ello, exhortó a quienes buscan adquirir un vehículo mediante este tipo de negocios a acudir primero a la dependencia para recibir asesoría y verificar si el establecimiento opera sin reportes de irregularidades.
Rojas Mancera reconoció que, aunque se han aplicado sanciones, persiste una práctica recurrente: tras la suspensión, algunos negocios cierran el local, se trasladan a otro punto de la ciudad y reaparecen bajo una razón social distinta. “Nuestra labor es verificar que no exista fraude, pero lamentablemente detectamos que estos establecimientos cambian de nombre y domicilio para evadir la sanción”, señaló.
Ante esta situación, la Profeco sostuvo una mesa de trabajo con la presidencia municipal de Pachuca con el objetivo de coordinar un operativo dirigido a las autofinancieras. La finalidad, explicó, es identificar estos negocios, evaluar la condición legal en la que operan y actuar de inmediato ante cualquier anomalía detectada. “No se puede permitir la operación de establecimientos que funcionan como una mafia dedicada a defraudar a la población hidalguense”, advirtió.
El titular de Profeco Hidalgo evitó dar mayores detalles sobre el operativo, al considerar que hacerlo podría alertar a los establecimientos involucrados; no obstante, confirmó que la dependencia cuenta con un registro de aproximadamente 30 locales que ofrecen vehículos bajo esquemas de financiamiento en la capital del estado.
Modus operandi
De acuerdo con Rojas Mancera, una de las prácticas más comunes de estas autofinancieras consiste en elaborar contratos de prestación de servicios que las personas consumidoras no exigen ni revisan a fondo. En dichos documentos, explicó, las cláusulas suelen estar redactadas en beneficio exclusivo del vendedor.
Detalló que, en caso de rescisión, el contrato establece devoluciones mínimas —en algunos casos apenas el 10% de lo aportado—, mientras el vendedor prolonga la entrega del vehículo mediante distintos pretextos, obligando al comprador a continuar pagando puntualmente las mensualidades.
Otro de los mecanismos detectados es la exigencia de enganches que van de los 50 a los 70 mil pesos, dependiendo del tipo de automóvil, con la promesa de entregar la unidad en la segunda mensualidad, compromiso que rara vez se cumple. A ello se suma el incremento progresivo de las mensualidades, sin una justificación clara para el consumidor.
La Profeco reiteró el llamado a la población a denunciar y a no firmar contratos sin antes revisarlos y recibir orientación, con el fin de evitar ser víctima de fraudes que, advirtió, continúan afectando a decenas de familias en Hidalgo.