Oficinas de la Comisión Federal de Electricidad fueron escenario de protestas en distintos puntos del estado, donde usuarios y electricistas exigieron la revisión de adeudos que califican como impagables.
En Pachuca, manifestantes aseguraron que más de 3 mil familias enfrentan deudas elevadas por el servicio eléctrico. Entre sus principales demandas se encuentra la implementación de un esquema de “borrón y cuenta nueva”, así como la instalación de una mesa de diálogo para analizar posibles cobros excesivos y frenar cortes que consideran arbitrarios.
De manera simultánea, alrededor de 50 personas protestaron en el Centro de Atención a Clientes de la CFE en Tulancingo. Los inconformes, integrantes de la Asamblea Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica, organización afín al Sindicato Mexicano de Electricistas, señalaron que en esa región habría cerca de mil personas afectadas por adeudos acumulados.
También se reportó el cierre de oficinas en Tula de Allende, donde habitantes impidieron la atención al público durante la mañana como medida de presión.
Las movilizaciones reflejan un conflicto persistente entre usuarios organizados y la empresa productiva, en medio de reclamos por tarifas, ajustes en facturación y regularización de pagos. Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre acuerdos concretos o la apertura de mesas formales de negociación.