Dubái fue el escenario y el París Saint-Germain el gran protagonista. Los Globe Soccer Awards 2025 confirmaron lo que el año futbolístico ya había anticipado: el club parisino vive la etapa más dominante de su historia. Siete galardones en una sola noche, una cifra que explica tanto el éxito deportivo como el cambio de identidad de una institución que decidió dejar de perseguir estrellas para convertirse en un verdadero equipo.

El PSG fue elegido mejor club del año, además de coronarse con los premios a mejor entrenador (Luis Enrique), mejor jugador (Ousmané Dembélé), mejor futbolista emergente (Désiré Doué), mejor centrocampista (Vitinha), mejor director deportivo (Luís Campos) y mejor presidente (Nasser Al-Khelaïfi). Todo ello después de firmar un 2025 prácticamente perfecto, con títulos de Liga de Campeones, Ligue 1, Copa y Supercopa de Francia, Supercopa de Europa y Copa Intercontinental.

Desde el hotel Atlantis The Royal, Al-Khelaïfi dejó clara la nueva narrativa del club:

“Los premios individuales son bonitos, pero sin títulos de equipo no son nada”.

El dirigente subrayó que el PSG ha cambiado de filosofía y que, aunque las grandes figuras ayudaron a construir el camino, hoy el éxito se explica por una generación comprometida con el colectivo.

En el terreno individual, Ousmané Dembélé fue elegido mejor jugador del año por encima de nombres como Kylian Mbappé, Lamine Yamal y Raphinha. Fiel a su estilo, el francés fue directo:

“Cuando no todo sale como quieres, hay que trabajar duro”.

Vitinha, premiado como mejor mediocampista, explicó que su distinción nace del sacrificio silencioso:

“La mejor forma de destacar es jugar para el equipo; el individualismo se desvanece cuando eso sucede”.

El reconocimiento al talento joven fue para Désiré Doué, quien resumió su momento con una frase sencilla y poderosa:

“Estoy viviendo un sueño”.

Barcelona, protagonista desde el talento y el fútbol femenino

El FC Barcelona también tuvo una noche destacada con cuatro premios, impulsados por el brillo de Lamine Yamal y Aitana Bonmatí, además del reconocimiento al mejor club femenino y al mejor entrenador, distinción que recayó en Hansi Flick.

Yamal fue elegido mejor delantero, superando a figuras consolidadas, y también recibió el Premio Maradona. Con una madurez impropia de su edad, reconoció el cambio en su rol:

“Antes era el niño que acababa de llegar; ahora tengo la presión de ser importante”.

Por su parte, Aitana Bonmatí se llevó el premio a mejor jugadora del año, consolidando su lugar como referencia absoluta del fútbol femenino mundial.

El presidente blaugrana, Joan Laporta, fue el encargado de recoger los galardones y elogió a Flick por su integración al club y su sensibilidad con los jugadores.

Reconocimientos, ausencias y un mensaje final

La gala también dejó premios para Cristiano Ronaldo (mejor jugador de Oriente Medio), quien aseguró que sigue motivado para ganar más trofeos; para Portugal como mejor selección; y reconocimientos especiales a Andrés Iniesta, Hidetoshi Nakata, Jorge Mendes, Paul Pogba y Diogo Jota, este último con un emotivo homenaje póstumo.

La gran ausencia fue el Real Madrid, que pese a estar nominado en cinco categorías, se marchó sin galardones.

Los Globe Soccer Awards 2025 dejaron una conclusión clara: el fútbol mundial entra en una nueva era donde el brillo individual sigue importando, pero el éxito colectivo —como el del PSG— es el verdadero lenguaje del poder.