Un trabajador del Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Hidalgo (CESAVEH) fue retenido por habitantes de la comunidad de Huitzquilititla, en Huejutla, luego de que una estudiante de la Universidad Politécnica de Huejutla (UPH) lo señalara por presuntos tocamientos durante un traslado relacionado con su servicio social.

El trabajador, identificado con las iniciales A.T.H., habría trasladado a tres estudiantes hacia el municipio de Huautla. Durante el regreso, dos de ellas descendieron en Atlapexco, por lo que la joven permaneció sola en la cabina de la unidad oficial.

De acuerdo con el testimonio de la estudiante, durante ese trayecto el ingeniero le tomó la mano y realizó tocamientos que ella consideró inapropiados. La joven descendió en el crucero de Tres Huastecas y, una vez en su domicilio, relató lo ocurrido a sus familiares.

A partir de ese señalamiento, padres de familia y autoridades comunitarias se organizaron para localizar al trabajador. La mañana del miércoles lo esperaron en las inmediaciones del crucero y posteriormente lo trasladaron a Huitzquilititla, donde la estudiante sostuvo nuevamente su acusación.

El trabajador asegura que se trató de un malentendido

Durante la confrontación, el señalado rechazó que hubiera existido una conducta de carácter indebido y sostuvo que lo ocurrido correspondió a un malentendido.

No obstante, reconoció haber tomado de la mano a la estudiante y explicó que sus palabras estuvieron relacionadas con una recomendación para que continuara esforzándose en sus estudios.

Ante las versiones encontradas, familiares de la joven y autoridades de la comunidad determinaron imponer una multa al trabajador, además de mantener retenido el vehículo oficial en el que presuntamente ocurrieron los hechos.

También solicitaron la presencia de familiares del trabajador y de sus superiores con el propósito de buscar una solución al conflicto.

UPH interviene para proteger el servicio social de la estudiante

Personal de la Universidad Politécnica de Huejutla acudió a la comunidad para dialogar con los padres de la estudiante, quienes manifestaron preocupación por las posibles consecuencias que el episodio pudiera tener sobre las horas de servicio social que su hija debe cumplir.

Hasta el momento, el señalamiento permanece como una acusación de la estudiante y no como una responsabilidad penal acreditada. La determinación de si existió algún delito corresponderá a las autoridades competentes, en caso de que se presente una denuncia formal.

El caso también pone bajo escrutinio las condiciones en las que estudiantes realizan actividades de servicio social fuera de sus centros educativos y el deber de las instituciones receptoras de garantizar traslados y espacios seguros para quienes participan en estos programas.