Este lunes 24 de noviembre, transportistas y agricultores iniciaron un paro nacional que ha paralizado tramos carreteros clave en varias entidades del país, incluido el estado de Hidalgo. La protesta —convocada por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y el Movimiento Agrícola Campesino (MAC)— demanda mayor seguridad en las vías, así como precios justos para el maíz y un freno a la reforma de la Ley de Aguas.
Los organizadores del paro han advertido que la movilización podría extenderse “de forma indefinida” si no reciben una respuesta satisfactoria por parte del gobierno federal.
Sus demandas incluyen no sólo seguridad en carreteras —citando casos de extorsión, asaltos y retenes irregulares—, sino también condiciones más favorables para los transportistas: tarifas diferenciadas, agilización de trámites ante la SCT y subsidios al combustible.
En paralelo, los agricultores exigen un precio de garantía para sus cosechas, especialmente el maíz, así como una regulación más favorable en el manejo del agua. Una de sus mayores preocupaciones es la reforma a la Ley Nacional de Aguas, que, según sus representantes, perjudicaría su acceso al vital recurso.
Desde Palacio Nacional, la Secretaría de Gobernación (Segob), encabezada por Rosa Icela Rodríguez, ha pedido a los manifestantes levantar los bloqueos. La funcionaria argumentó que ya existen “mesas de trabajo permanentes” con los productores y transportistas; aseguró que sólo en las últimas semanas se han celebrado más de 200 reuniones para atender sus demandas.
En cuanto a la Ley de Aguas, Rodríguez indicó que aún no ha sido aprobada y que sigue en debate en la Cámara de Diputados, con foros abiertos para la participación ciudadana.
Efectos en Hidalgo
En territorio hidalguense, la movilización se ha materializado en cierres parciales y totales en puntos estratégicos:
- Libramiento Pitula–San Alejo: bloqueo en un carril con dirección hacia la Ciudad de México.
- Arco Norte (caseta Tula): presencia de manifestantes y restricción vehicular.
- Autopista México–Tuxpan (caseta San Alejo): las plumas están levantadas; el paso es libre, pero con manifestantes.
- Carretera México–Laredo (comunidad de Lagunilla, San Salvador): cierre total.
- Actopan–Ixmiquilpan: manifestantes en el acotamiento, aunque no se ha cerrado la vía.
- Tulancingo–Huauchinango (caseta El Tejocotal): reporte de cierre parcial en ambos sentidos.
Además, algunos bloqueos en el vecino Estado de México —como los de las autopistas México–Pachuca, México–Tuxpan y México–Querétaro— complican aún más la movilidad en Hidalgo. Estos puntos ya han sido señalados por medios nacionales como parte del paro.
Además de Hidalgo, el megabloqueo abarca al menos 25 entidades federativas, según los convocantes. En Guanajuato, por ejemplo, los productores agrarios han lanzado una mega caravana con bloqueos en carreteras como la Salamanca–Celaya y la León–Aguascalientes, para visibilizar su descontento con la Ley de Aguas.
Las autoridades federales han advertido que la obstrucción de vías federales podría derivar en sanciones, y reiteran que el diálogo es el camino para resolver estas discrepancias