En uno de los capítulos más tensos y prolongados en la historia reciente del fútbol europeo, un tribunal laboral de París falló este martes a favor de Kylian Mbappé, ordenando al Paris Saint-Germain (PSG) pagar 60 millones de euros (aproximadamente 70.6 millones de dólares) al delantero francés en concepto de salarios y primas impagos correspondientes a los meses finales de su contrato antes de su salida al Real Madrid.

El juez determinó que el PSG no cumplió con el pago de tres meses de salario —abril, mayo y junio de 2024—, así como con una prima de ética y una prima por fichaje que estaban estipuladas en el contrato de Mbappé.

La disputa se remonta al verano de 2024, cuando el delantero, tras siete años en el club parisino y como máximo goleador histórico de la institución, decidió no renovar y se marchó al Real Madrid en un traspaso libre. Mbappé llevó el caso ante la justicia alegando que el PSG le había retenido ingresos que le correspondían legalmente bajo su contrato laboral.

En la sentencia, los jueces hicieron énfasis en que no existía ningún acuerdo escrito que demostrara que el jugador hubiera renunciado a estos pagos, como había sostenido el club en su defensa. 

La abogada de Mbappé, Frédérique Cassereau, calificó el fallo como una confirmación de que “esto es lo que se podía esperar cuando los salarios no se pagaron”, subrayando que la justicia laboral francesa se aplicó sin privilegios incluso frente a uno de los clubes más poderosos del fútbol mundial. 

Por su parte, el PSG reconoció la decisión judicial y se comprometió a acatarla, aunque fuentes cercanas al club indicaron que evaluarán la posibilidad de presentar un recurso ante instancias superiores. 

El fallo también marca un punto de inflexión en un litigio más amplio en el que Mbappé reivindicaba más de 260 millones de euros por otros conceptos, incluidos supuestos daños por trato injusto y clasificación contractual, mientras que el PSG había reclamado al jugador hasta 440 millones de euros en daños. Estas reclamaciones adicionales fueron rechazadas por los jueces en el fallo final. 

Este relato de tensiones entre estrella y club, más allá de cifras astronómicas, refleja un interés creciente por las garantías laborales de los futbolistas profesionales bajo la ley francesa. El caso Mbappé vs. PSG no solo cierra una etapa en la relación entre el jugador y su antiguo club, sino que puede sentar un precedente para futuras reclamaciones de jugadores que, al igual que Mbappé, se enfrenten a clubes con los que terminan acuerdos sin traspasos.