Personal de la Comisión Nacional del Agua en Hidalgo realiza monitoreos en cinco puntos del Río Rosas, con el objetivo de conocer las condiciones del agua y detectar posibles niveles de contaminación en este afluente.

De acuerdo con la dependencia, las muestras recolectadas serán analizadas en el Laboratorio Nacional de Referencia de la comisión, considerado uno de los más equipados del país y con capacidad para certificar laboratorios particulares especializados en análisis de agua.

Los trabajos se desarrollan conforme a la norma mexicana que establece los lineamientos para el muestreo de aguas residuales, permitiendo identificar características físicas y químicas del agua.

El Río Rosas, también conocido como el “Río Chico de Tula”, es una corriente permanente que forma parte de los afluentes que desembocan en el Río Tula, junto con los ríos Río Tlautla y Río Michimaloya.

Según informó la Conagua, este monitoreo deriva de acuerdos establecidos durante una videoconferencia nacional sobre saneamiento y restauración de ríos, donde se definieron acciones para atender algunas de las cuencas más contaminadas del país y avanzar en su recuperación ambiental.