Si tienes planeado visitar la CDMX en este puente largo, tienes que hacer una parada obligada en el Zócalo para admirar la catrina de más de 32 metros de altura.
La escultura busca romper el récord Guinness como la Catrina más alta del mundo. Permanece en la Plaza de la Constitución hasta este 2 de noviembre, con acceso gratuito las 24 horas.
Para que tengamos una idea de su tamaño, la figura supera por al menos 2 metros al Cristo Redentor de Río de Janeiro.
La Catrina fue construida por el Taller de Arte Xibalbá después de nueve meses de planeación. El proyecto parte de una petición original para levantar una figura de 30 metros, pero el equipo propone ampliarla para marcar distancia frente al récord vigente.

La estructura utiliza entre 21 y 22 toneladas de acero, además de cerca de 70 toneladas de lastre de concreto. El material permite sostener la figura ante el viento y posibles movimientos sísmicos, sin necesidad de instalar una cimentación sobre la plancha del Zócalo.
El vestido morado también entra en las cifras fuera de escala. La producción requirió entre 3,000 y 3,500 metros lineales de tela, además de unos 3,000 metros de luces LED que iluminan el cuerpo y los huesos desde el interior durante la noche.
El montaje tomó entre ocho y nueve días. Participan 140 personas del taller y más de 200 al sumar servicios de grúas, carpas, proveedores y limpieza. La figura llega al Centro Histórico por partes y se arma en el sitio como un rompecabezas.
La instalación está rodeada de cerca de 100,000 flores de cempasúchil y elementos de la exposición Ajolotes en el Corazón. También rinde homenaje a José Guadalupe Posada, autor de la Calavera Garbancera, imagen que con los años se convierte en la Catrina.