No cabe duda que cuando tu problema no es el dinero puedes hacer lo quieras, hasta adueñarte de una parte de Nueva York a un día de la fiesta nacional de tú país.

Ese fue el caso de Taylor Swift y Travis Kelce quienes se casaron el viernes pasado en una ceremonia sin precedentes.

El enlace se llevo a cabo en el Madison Square Garden, bloquearon varios hoteles para hospedar a familiares y amigos ya que los invitados fueron un poco más de mil.

El actor Adam Sandler fue el encargado e unir en matrimonio a la pareja, existía la expectación de como lo darían a conocer a los medios y cientos de curiosos que no pudieron entrar ya que el área estaba cerrada muchas cuadras antes y esto sucedió

Para evitar que la información de su boda fuera filtrada a los medios de comunicación la propia pareja decidió anunciar que ya eran marido y mujer ante las leyes estadounidenses.

Y es que, el anunció de que por fin ya se habían casado decidieron hacerlo de una forma completamente original pues, diversas plantas publicitarias afuera del Madison Square Garden de Nueva York se iluminaron con el mensaje: “Recién casados”.

Y es que también a unas calles del Madison Square, el icónico rascacielos Empire State Building se iluminó de azúl, esto en honor a los recién casados el cual tiene un significado realmente poderoso que se ilumine de este color.

Y es que, se liga con la expresión "Something old, something new, something borrowed, something blue" ("Algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul"), una tradición que incluso se vive en México.