Guillermo del Toro y su obra El Laberinto del Fauno regresaron a Cannes después de 20 años.

El cineasta presentó una versión restaurada en 4K. Fue ovacionado durante varios minutos por el público francés y advirtió que las adversidades y la resistencia siguen vigentes en la creación artística, en tiempos donde, dijo, se insistía en que “el arte se puede hacer con una maldita aplicación”.

La proyección, parte de la selección Cannes Classics, reavivó el legado de la cinta e impulsó la defensa de la creatividad como respuesta al contexto global.

Durante su intervención, Guillermo del Toro recordó que emprender el proyecto en 2006 requirió sortear obstáculos constantes. El cineasta describió el proceso como “ir contra la corriente en todo momento” y calificó el rodaje como “la segunda peor experiencia cinematográfica” de su carrera, solo detrás de Mimic, la cinta que realizó con los hermanos Weinstein.