John Travolta fue la estrella de la alfombra roja de Cannes que desplegó sus armas para felicidad de los fans, que también pudieron admirar a Marion Cotillard y Steven Soderbergh y escuchar la banda sonora de “Grease” y el “Imagine” de John Lennon.
Travolta, con una boina blanca, llegó con la música de “Stayin’ Alive” de Bee Gees, y se dedicó a saludar a sus fans largo rato, firmando autógrafos y haciéndose selfies con todo el que se lo pedía. Luego desfiló por la alfombra roja al ritmo de “You’re the One That I Want” y “Greased Lightnin”, de la banda sonora de “Grease”.
La presencia del protagonista de Grease se debió a que presentó su película Ven a volar conmigo, que el dirige, pero lo hizo acompañado por el equipo del filme, desde su hija, Ella Blue Travolta, al pequeño Clark Shotwell y Kelly Evison-Quinnett.
En esta ocasión los organizadores del festival hicieron una excepción porque solo presentan películas inéditas y en el caso de esta ya se encuentra en la plataforma de apple, pero creemos que fue un pretexto para entregarle por trayectoria una Palma de Oro, lo cual emocionó demasiado al actor.
Para Travolta la Palma de Oro significó en sus palabras “más que un Óscar, no puedo creerlo, me dijiste que sería una noche especial pero no sabia que sería esto”, dijo sorprendido el actor al delegado de Cannes, Thierry Frémaux, que le entregó la Palma.