Derivado de nuevos protocolos de seguridad para prevenir el tráfico de menores, en la central de autobuses de Pachuca se ha requerido la intervención de la llamada Policía Violeta en tres casos recientes.
En uno de ellos, los elementos actuaron cuando una estudiante de secundaria intentaba viajar rumbo a Actopan acompañada de una pareja.
Al ser cuestionados, los adultos se deslindaron de la menor y aseguraron no conocerla, por lo que se le impidió abordar sin la compañía de un familiar.En un segundo caso, se detectó a un individuo que no pudo acreditar parentesco con un adolescente de entre 13 y 14 años con quien pretendía viajar.
El tercer incidente involucró a una menor que acompañaba a una joven mayor; sin embargo, al no comprobarse la relación entre ambas, tampoco se autorizó su abordaje tras la intervención de las autoridades.
Estas acciones forman parte de medidas preventivas para reforzar la seguridad de niñas, niños y adolescentes en terminales de transporte.