En el Congreso de Hidalgo se llevó a cabo un foro para analizar la iniciativa que busca prohibir las corridas de toros en la entidad.     

Por un lado, colectivos animalistas calificaron la tauromaquia como una forma de tortura y violencia hacia los animales.

En contraste, representantes taurinos defendieron la llamada “fiesta brava” al considerarla parte de la identidad cultural hidalguense, además de destacar su impacto económico y sostener que los toros no experimentan dolor.   

El desorden y malas palabras se hicieron presentes en la Torre Legislativa, por lo que diputados tuvieron que frenar la actividad en varias ocasiones para pedir orden.       

Pese al intercambio de argumentos, no se alcanzaron conclusiones definitivas. Se informó que el dictamen, ya sea a favor o en contra de la iniciativa, deberá presentarse ante el pleno a más tardar el próximo 28 de abril.