La Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos del estado de Hidalgo informó que se han intensificado las acciones preventivas ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año.
El titular de la dependencia, Román Bernal Díaz, señaló que el pronóstico contempla escenarios de temperaturas extremas, periodos de sequía, tormentas severas y lluvias de gran intensidad.
De acuerdo con los análisis meteorológicos, durante julio y agosto se prevén altas temperaturas y estiaje, mientras que entre septiembre y octubre podrían registrarse precipitaciones más intensas, con riesgo de inundaciones, deslaves y crecidas de ríos y arroyos.
El funcionario destacó que la región Otomí-Tepehua se mantiene como una de las zonas de mayor atención, debido a la probabilidad de deslizamientos de tierra y caída de rocas por la combinación de lluvias intensas y las condiciones del terreno.